Problemas Recurrentes en los Primeros Tesla Model S: Un…

Problemas Tesla model S

Problemas Tesla Model S marcó un hito en la industria automotriz como uno de los primeros sedanes de lujo totalmente eléctricos

introduciendo una propuesta tecnológica sin precedentes. Su lanzamiento generó gran expectación y atrajo a un público deseoso de adoptar la movilidad eléctrica de alto rendimiento. Sin embargo, como ocurre con muchos vehículos innovadores, las primeras versiones del Model S experimentaron una serie de problemas que frecuentemente requerían la visita de sus propietarios a los centros de servicio. Este artículo tiene como objetivo proporcionar una visión exhaustiva de estos problemas comunes, analizando su naturaleza, posibles causas y el impacto que tuvieron en la experiencia de los primeros usuarios del Tesla Model S.

Historial de Fiabilidad de los Primeros Modelos S

A medida que el parque de vehículos eléctricos ha crecido significativamente, los primeros modelos como el Tesla Model S han comenzado a ser objeto de estudios de fiabilidad en la categoría general de automóviles. Los datos iniciales de estos análisis, como un estudio de fiabilidad de coches eléctricos de 2022, sugieren que el rendimiento del Model S en este aspecto fue simplemente promedio después de tres años de análisis. Este hallazgo inicial indica que, si bien el Model S fue un vehículo pionero, su fiabilidad inicial no se destacó particularmente en comparación con el mercado automotriz general en ese momento.  

Curiosamente, los principales fallos identificados en los primeros estudios no estuvieron relacionados con el motor eléctrico ni con la batería, sino que afectaron a componentes más convencionales como los frenos, las luces y la suspensión. Esta observación es importante ya que a menudo se asume que los problemas en los vehículos eléctricos se centran en su tren motriz eléctrico. Sin embargo, en el caso del Model S, los desafíos iniciales de fiabilidad se extendieron a otras áreas del vehículo.  

Un estudio de fiabilidad de 2022 situó al Tesla Model S en el puesto 126 del ranking, con una tasa de fallos del 10.7%. Esta cifra implica que aproximadamente uno de cada diez Tesla Model S experimentó algún tipo de fallo durante su primera inspección. Este resultado colocó al Model S en la parte baja de la clasificación, superando solo a modelos como el Dacia Duster y el Dacia Logan. Los problemas más habituales que contribuyeron a esta posición incluyeron los faros y los brazos de la suspensión. Además de estos problemas, en Europa se emitieron dos llamadas oficiales a revisión relacionadas con los asientos, los…source de seguridad y la pantalla táctil central.  

Las quejas de los consumidores e informes de fiabilidad también apuntan a que los primeros años de producción del Model S, alrededor de 2013 a 2015, fueron generalmente los que presentaron más problemas. El Model S de 2013, por ejemplo, recibió 11 quejas de la NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de EE. UU.), destacando problemas con la suspensión, una calidad de fabricación deficiente y una aparente reticencia inicial por parte de Tesla para solucionar los fallos reportados. Estos factores combinados convirtieron a los modelos iniciales en una opción más arriesgada en el mercado de vehículos eléctricos usados.  

El Model S de 2014 también se vio afectado por problemas conocidos, particularmente con su pantalla táctil (la Unidad de Control de Medios o MCU). Esta unidad era propensa a fallar debido al desgaste del chip de memoria eMMC (embedded MultiMediaCard), lo que afectaba tanto a la funcionalidad como a la seguridad del vehículo. Aunque Tesla ofreció una extensión de garantía para solucionar este problema específico, el Model S de 2014 continuó siendo considerado menos fiable en comparación con modelos más recientes. De manera similar, el Model S de 2015 también experimentó fallos no resueltos en la MCU, además de problemas relacionados con la batería y la suspensión. Las características tecnológicas más antiguas y los elevados costes de reparación hicieron que este modelo también se considerara una compra de alto riesgo. En contraste, los modelos del año 2018 en adelante se recomiendan generalmente por su mayor fiabilidad. Para aquellos que consideren la compra de modelos más antiguos, es crucial verificar que las garantías de la batería y la unidad motriz sigan activas.  

Problemas Tesla Model S específicos de la Batería

La duración de la batería es una preocupación común entre los propietarios de vehículos eléctricos, y los primeros Tesla Model S no fueron una excepción. Si bien Tesla ha realizado avances significativos en el desarrollo de baterías de larga duración, algunos propietarios iniciales informaron que la autonomía real no siempre cumplía con sus expectativas. Esto podía deberse a diversos factores, incluyendo un uso intensivo del vehículo o una falta de mantenimiento adecuado de la batería.  

A pesar de estas preocupaciones iniciales, Tesla ha publicado datos que sugieren una durabilidad notable de sus baterías. La compañía afirma que las baterías de los Model S y X solo pierden alrededor del 12% de su capacidad después de 200,000 millas (321,000 km). Esta cifra indica una retención de energía bastante alta a largo plazo, lo que sugiere que la tecnología de batería utilizada en los primeros Model S era inherentemente robusta. Diversos factores pueden influir en la degradación de la batería, como limitar la carga rápida y evitar períodos prolongados con la batería completamente descargada o cargada. Además, las condiciones ambientales, especialmente el calor, también desempeñan un papel importante en este proceso.  

Además de la degradación, algunos propietarios de los primeros Model S reportaron problemas con la carga de sus vehículos. Estos problemas incluyeron dificultades con los conectores de carga, inconvenientes al cargar en estaciones públicas y limitaciones en la velocidad de carga. Por ejemplo, algunos usuarios experimentaron problemas al intentar utilizar la carga rápida en corriente continua , mientras que otros tuvieron dificultades con sus cargadores domésticos.  

Un mensaje de alerta común que indicaba un problema con la batería era el de «Nivel Máximo de Carga Reducido». Esta alerta señalaba una condición interna de la batería de alto voltaje que estaba limitando su rendimiento y requería servicio. Las posibles causas de esta alerta incluían un contactor defectuoso, un fallo en la autocomprobación del circuito interno de monitorización de fallos a tierra, un sensor térmico desconectado u otros problemas de hardware dentro del sistema de la batería.  

Para los primeros Model S y X, Tesla ofreció una garantía de 8 años o 240,000 km para la batería y la unidad de tracción, con una retención mínima del 70% de la capacidad de la batería durante el período de garantía. Esta garantía proporcionó una importante capa de protección para los propietarios ante posibles fallos prematuros de la batería. A medida que los primeros Model S comenzaron a superar sus períodos de garantía, el reacondicionamiento de las baterías de alto voltaje en los modelos de 2013 a 2017 se convirtió en una opción cada vez más popular y rentable en comparación con el reemplazo completo.  

Un ejemplo notable de la durabilidad de la batería se observó en un Tesla Model S utilizado como taxi que, después de recorrer 692,000 km, aún conservaba 347 km de autonomía de una original de 465 km. Este caso demuestra la resistencia potencial de la batería del Model S incluso bajo un uso intensivo y cargas rápidas frecuentes. Los estudios sugieren que las tasas de reemplazo de baterías debido a fallos en los vehículos Tesla son relativamente bajas, especialmente para los modelos posteriores a 2015. Sin embargo, los modelos más antiguos (2011-2013) mostraron tasas ligeramente más altas. Algunos propietarios de Model S más antiguos lograron obtener reemplazos de batería bajo garantía incluso después de un kilometraje significativo , aunque Tesla podía negarse si la degradación se consideraba dentro de las especificaciones.  

Un problema significativo que afectó a los primeros Model S fue el fallo de la batería auxiliar de 12V. Esta batería, crucial para alimentar los sistemas del vehículo cuando la batería principal de alto voltaje está desconectada, a veces fallaba, dejando el coche inutilizable.  

Problemas Tesla Model S de Fallos en el Sistema de Propulsión (Motor)

Los primeros Tesla Model S experimentaron problemas con la unidad de propulsión, que a menudo se manifestaban como un silbido o un zumbido a velocidades más altas. En algunos casos, este ruido empeoraba con el tiempo. Eventualmente, el ruido podía volverse audible incluso a velocidades más bajas, lo que llevaba al reemplazo del motor bajo garantía. Un porcentaje considerable de los primeros modelos, alrededor del 40%, pudo haber requerido el reemplazo de la unidad de propulsión, y algunos incluso necesitaron múltiples cambios.  

Sin embargo, un aspecto positivo fue que estos problemas a menudo no afectaban la funcionalidad del motor en sí, sino solo el nivel de ruido. Además, se informó que Tesla resolvió este problema en los motores más nuevos. La causa del problema a menudo se relacionaba con los engranajes de la transmisión o el diferencial, más que con el motor eléctrico en sí, posiblemente debido a una lubricación inicial inadecuada o al desgaste. Ante estos problemas, Tesla solía reemplazar toda la unidad de propulsión, que incluye el motor, el inversor y la transmisión. Estos reemplazos de la unidad de propulsión generalmente estaban cubiertos por la garantía de 8 años con kilometraje ilimitado para la batería y la unidad de tracción.  

Algunos propietarios informaron una pérdida de potencia o rendimiento, aunque esto podría haber estado relacionado con limitaciones de software u otros factores. Es importante destacar que los motores eléctricos en sí son generalmente muy fiables y tienen menos piezas móviles que los motores de combustión interna. Un caso específico involucró un modelo P85 de enero de 2015 cuyo motor fue reemplazado a los 36,000 km debido a un silbido. Otro propietario informó un cambio de motor en un P85 a los 90,000 km en 2019, probablemente debido a problemas de lubricación. La recomendación del Model S por parte de Consumer Reports mejoró con el tiempo, lo que sugiere que los problemas con la unidad de propulsión se fueron abordando. Sin embargo, inicialmente, las preocupaciones sobre la fiabilidad llevaron a la pérdida de su recomendación. Algunos propietarios informaron múltiples reemplazos de motor, lo que generó inquietudes sobre los defectos de diseño y la fiabilidad a largo plazo más allá del período de garantía. El costo de reemplazar un motor fuera de garantía se informó en alrededor de €6000 más mano de obra en 2019. El costo de una unidad de propulsión nueva podría ser incluso mayor.  

Problemas Tesla Model S de Suspensión en los Model S

Los problemas de suspensión se encontraban entre los principales fallos que afectaban la fiabilidad de los primeros Tesla Model S, según estudios de fiabilidad. Los propietarios informaron un desgaste prematuro de los componentes de la suspensión. Los brazos de control, los enlaces delanteros y las rótulas eran particularmente susceptibles a agrietarse y romperse, lo que representaba un riesgo para la seguridad. Esto se relacionó con el uso de rótulas mecánicas presionadas en los brazos de suspensión en la primera generación (2013-2015) del Model S.  

El sistema de suspensión neumática también era propenso a fallos, lo que resultaba en un deterioro de la calidad de la marcha, haciendo que el vehículo tocara fondo en los baches, se balanceara, se inclinara y tuviera un manejo y frenado deficientes. Los pernos sueltos o rotos en la suspensión podían causar una alineación incorrecta de las ruedas, vibraciones excesivas y ruidos.  

Se informaron comúnmente ruidos como traqueteos, chirridos, clics y golpes provenientes de la suspensión, a menudo al pasar por baches o al girar. Tesla reconoció los problemas de suspensión, afirmando que se debían a piezas que podían debilitarse, agarrotarse o romperse, y emitió boletines de servicio y extendió las garantías para abordarlos. También se iniciaron retiradas, particularmente en China, para reemplazar las piezas de suspensión defectuosas. La NHTSA investigó fallos en la suspensión delantera en los vehículos Model S (2015-2017) y Model X (2016-2017), encontrando cientos de incidentes. El reemplazo de los componentes de la suspensión neumática podía ser costoso, oscilando entre $1,500 y $5,000 dependiendo de las piezas específicas y la mano de obra. El reemplazo de los brazos de control también podía costar alrededor de $1,200 por los cuatro en 2019.  

Problemas Tesla Model S fallos del Sistema de Infoentretenimiento y Pantalla Táctil

Los primeros Tesla Model S sufrieron numerosos problemas con su sistema de infoentretenimiento y la pantalla táctil central. Un problema importante fue el fallo de la Unidad de Control de Medios (MCU), que a menudo resultaba en una pantalla en negro y la pérdida de control sobre varias funciones del vehículo, incluyendo el control del clima y la carga.  

La causa principal del fallo de la MCU en los modelos fabricados antes de marzo de 2018 fue el desgaste del chip de memoria flash eMMC de 8GB debido a la excesiva escritura de datos. Los síntomas del fallo del eMMC incluían una pantalla táctil lenta o que no respondía, reinicios frecuentes, pérdida de navegación y, finalmente, el fallo completo de la MCU. Tesla emitió una llamada a revisión para los vehículos Model S y X fabricados antes de marzo de 2018 para reemplazar el eMMC de 8GB con una versión mejorada de 64GB de forma gratuita. Antes de esta llamada a revisión, la reparación de este problema podía costar alrededor de $3,000.  

Las actualizaciones de software también formaron parte de la solución, con la versión 2020.48.12 o posterior abordando posibles problemas de seguridad relacionados con el fallo de la MCU. Algunos propietarios informaron problemas con la pantalla táctil que no respondía o se congelaba, lo que a veces requería un reinicio. Una solución temporal consistía en mantener presionados los botones de desplazamiento del volante hasta que la pantalla se oscureciera. Otros problemas del sistema de infoentretenimiento incluyeron problemas con la conectividad Bluetooth, la configuración de los mandos a distancia y errores de software. Algunos propietarios también informaron problemas con la pantalla que presentaba bordes amarillos, que a veces podían solucionarse con un tratamiento UV o requerir el reemplazo de la pantalla.  

Problemas Tesla model S

Llamadas a Revisión y Boletines de Servicio Técnico

Tesla ha emitido varias llamadas a revisión y boletines de servicio técnico para los primeros vehículos Model S con el fin de abordar los diversos problemas identificados. Una llamada a revisión significativa abordó el fallo del eMMC de 8GB en la MCU de los vehículos fabricados antes de marzo de 2018. Otras llamadas a revisión incluyeron problemas con los pernos del motor de asistencia de la dirección , los infladores de las bolsas de aire y la posible apertura involuntaria del capó.  

Se emitieron boletines de servicio para problemas como los enlaces inferiores delanteros de la suspensión , los brazos de control inferiores traseros (en algunas regiones) y la vibración durante la aceleración debido a problemas con los semiejes. Algunos boletines de servicio incluso abordaron problemas cosméticos como el pelado de las cubiertas del volante tipo yugo en modelos posteriores. Los propietarios pueden verificar si su vehículo está afectado por una llamada a revisión utilizando la herramienta de búsqueda de VIN de Tesla. Tesla también lanza actualizaciones de software para abordar diversos problemas, lo que a veces evita la necesidad de retiradas físicas.  

Análisis Técnico de las Causas de los Problemas

Problemas Tesla model S

El fallo del eMMC en la MCU se debió a una limitación de diseño del chip de memoria flash de 8GB, que tenía un número finito de ciclos de escritura que fueron excedidos por las extensas prácticas de registro de datos de Tesla para mejorar el Autopilot y otras funciones. El ruido y los fallos de la unidad de propulsión a menudo se atribuyeron a problemas con los engranajes de la transmisión o el diferencial, posiblemente debido a una lubricación inicial inadecuada durante la fabricación o a problemas de diseño que llevaron al desgaste prematuro de los rodamientos y los engranajes.  

Los fallos de los componentes de la suspensión, particularmente en los brazos de control y las rótulas, podrían haber sido causados por materiales de menor calidad utilizados en la producción temprana, debilidades de diseño para soportar el peso y la potencia del vehículo, o tolerancias de fabricación que llevaron a una tensión y agrietamiento prematuros. El cambio a rótulas mecánicas cerradas en modelos posteriores sugiere una mejora en el diseño. Los fallos de la suspensión neumática podrían deberse a fugas en las líneas o los amortiguadores de aire, fallos del compresor por uso excesivo o defectos, o problemas con los módulos de control electrónicos que gestionan el sistema. Los procesos de producción tempranos y la rápida expansión podrían haber contribuido a problemas de calidad de construcción, como paneles de carrocería desalineados y espacios inconsistentes. Los fallos e inconsistencias del software fueron un tema recurrente, afectando el sistema de infoentretenimiento, el Autopilot y otras funciones del vehículo, probablemente debido al rápido desarrollo y las frecuentes actualizaciones de un ecosistema de software complejo.  

Frecuencia de Visitas al Taller y Experiencia del Propietario

Los propietarios de los primeros Tesla Model S informaron visitas frecuentes a los centros de servicio para abordar diversos problemas. Algunos incluso recurrieron a medidas drásticas debido a la frustración con problemas no resueltos. Un propietario informó haber tenido que visitar el centro de servicio dentro del primer mes y medio de propiedad por problemas de entrega y fallos en los kilómetros iniciales. Otro informó múltiples visitas de servicio en un corto período.  

Sin embargo, algunos propietarios de los primeros vehículos Model S informaron relativamente pocos problemas y una alta satisfacción. Esto sugiere que la experiencia varió entre los propietarios, posiblemente debido a diferencias en el año de fabricación, las opciones específicas, las condiciones de conducción o la tolerancia individual a problemas menores. El modelo de servicio de Tesla, que a menudo involucra diagnósticos remotos y servicio móvil, tiene como objetivo reducir la necesidad de visitas físicas a los centros de servicio. Sin embargo, algunos propietarios experimentaron largos tiempos de espera para las reparaciones y dificultades para obtener repuestos. Algunos también criticaron la calidad o la capacidad de respuesta del servicio. Un analista informó solo dos visitas de servicio por problemas en más de tres años y 100,000 km de propiedad, y otras visitas fueron por actualizaciones. Esto sugiere que la frecuencia de las visitas relacionadas con problemas podría no siempre ser muy alta para todos los propietarios.  

Problemas Tesla model S

Tabla de Problemas Comunes en los Primeros Tesla Model S por Sistema

SistemaProblema EspecíficoFrecuencia/ImpactoIDs de Fragmentos Relevantes
BateríaDegradaciónComún, pérdida de autonomía
BateríaFallo batería 12VSignificativo, coche inutilizable
BateríaProblemas de cargaComún, inconveniente
MotorRuido unidad de propulsiónComún, molesto
MotorReemplazos unidad de propulsiónFrecuente en modelos tempranos
SuspensiónDesgaste prematuroComún, afecta manejo y seguridad
SuspensiónFallo suspensión neumáticaComún, afecta calidad de marcha y manejo
SuspensiónRuidos extrañosComún, molesto, indicador de problemas
InfoentretenimientoFallo MCU/eMMCCrítico, pérdida de funcionalidad, seguridad
InfoentretenimientoPantalla táctil no respondeComún, requiere reinicio
InfoentretenimientoErrores softwareComún, afecta diversas funciones

Conclusión

Los primeros años del Tesla Model S estuvieron marcados por una serie de problemas recurrentes que a menudo requerían visitas al taller. Estos problemas abarcaron diversos sistemas del vehículo, desde la batería y el motor hasta la suspensión y, de manera especialmente notable, el sistema de infoentretenimiento y la pantalla táctil. El fallo de la MCU debido al desgaste del chip eMMC fue un problema particularmente extendido y crítico, que afectó la funcionalidad y la seguridad de muchos vehículos tempranos y finalmente condujo a una llamada a revisión significativa. Los problemas de suspensión, incluyendo el desgaste prematuro de los componentes y los fallos de la suspensión neumática, también fueron una fuente común de preocupación para los propietarios.

El impacto de estos problemas en los propietarios fue variado, desde la mera inconveniencia y el costo de las reparaciones (especialmente fuera de garantía) hasta posibles problemas de seguridad. Si bien algunos propietarios experimentaron pocos problemas y se mostraron muy satisfechos con sus vehículos, otros se enfrentaron a visitas frecuentes al taller y frustración con la calidad y la capacidad de respuesta del servicio.

Para aquellos interesados en adquirir un Tesla Model S de primera generación en el mercado de segunda mano, es crucial realizar una investigación exhaustiva del historial del vehículo, prestando especial atención a los registros de servicio y las llamadas a revisión completadas. Se recomienda inspeccionar cuidadosamente el estado de la suspensión y la pantalla táctil, y ser consciente de los posibles costos de reparación asociados con problemas comunes como el reemplazo de la MCU (si no se realizó bajo la llamada a revisión) y los componentes de la suspensión. Verificar la salud de la batería y la garantía restante en la batería y la unidad de propulsión también es de suma importancia.

Es fundamental reconocer que Tesla ha realizado mejoras significativas en sus modelos posteriores, y las lecciones aprendidas de los primeros años de producción probablemente han llevado a vehículos más fiables. El Model S fue un vehículo pionero que impulsó la adopción de la movilidad eléctrica, pero sus primeros años estuvieron acompañados de desafíos de fiabilidad que los compradores potenciales deben considerar cuidadosamente.

Cándido García es el fundador y director de MQE Más que Eléctricos, uno de los blogs de referencia sobre movilidad eléctrica en España. Es Presidente de la Fundación Nacional de Movilidad Eléctrica y Director de Movilidad en Barter Energy. A lo largo de su trayectoria ha probado y analizado numerosos vehículos eléctricos, ha cubierto eventos del sector como la Fórmula E y trabaja por impulsar la transición hacia una movilidad más sostenible en España. En MQE comparte noticias, análisis y guías sobre coches eléctricos, puntos de recarga, ayudas a la movilidad y novedades del sector. Áreas de especialización: vehículos eléctricos, puntos de recarga, ayudas a la movilidad, Fórmula E y baterías.